domingo, 30 de septiembre de 2012

Al tercero, continuó...


Este blog cumple hoy tres años de existencia, una edad longeva para lo inicialmente previsto. Desde las tímidas entradas con las que comenzó su recorrido, impregnadas de un recelo sonrojante por enfrentarse al público –físico o virtual-, hasta los últimos post más francos y decididos, todos y cada uno de los artículos han respondido sin reservas al pensamiento del autor y reflejado su posición sobre los temas que aborda. Como en la vida real, unas veces los textos despiertan la adhesión de los seguidores, y otras, la indiferencia o el rechazo. Ninguno de ellos pretendía, en cualquier caso, el aplauso unánime, sino aportar una visión personal que se suma a la amplísima variedad de enfoques desde los que se puede cuestionar la realidad y contribuir a la saludable pluralidad que los hace posible.

Tres años de Lienzo de Babel representan una larga vida para una bitácora tan personal como ésta, que abarca una temática diversa y en ocasiones caprichosa. No es un cuaderno cultural ni político ni chismoso, aunque no renuncia hacer excursiones críticas a esos asuntos, siempre desde el respeto y la pulcritud, tanto en las formas como en el fondo. La literatura, la filosofía, la música y las artes han convivido con la política, la economía y la crítica social en un batiburrillo temático que se intenta ordenar con etiquetas que se multiplican función de los asuntos abordados.

Con todo, Lienzo atrae la curiosidad de lectores -esos "babilonios invisibles"-, repartidos por todo el mundo, que dejan sentir el peso de la responsabilidad cuando se teclea cada artículo o comentario. De ahí la permanente apuesta por la mejora y el perfeccionamiento de una ventana abierta a todos, a pesar de las carencias ya repetidamente deploradas por el autor acerca de su habilidad con las nuevas tecnologías. Convencido de la importancia prevalente del mensaje, el bloguero es consciente no obstante del valor del envoltorio que facilita la recepción y asimilación, y procura que lo que vaya a contar esté inserto en un contexto atractivo y comprensible, máxime en un soporte audiovisual como es un blog de internet. De ahí que deba agradecer la colaboración desinteresada de quienes ayudan a modernizar esta página, como la contribución de JPB en el diseño de la cabecera, y de otros muchos amigos por sus consejos. Todos ellos son los que hacen posible que esta iniciativa sea longeva y tenga esperanzas de futuro, porque además quedan cosas por hacer.. Queda pendiente la utilización de las redes sociales y de buscadores de internet que favorezcan la difusión del blog, por ejemplo. O la utilización de imágenes y vídeos originales, editados por el autor.

Afortunadamente, ilusión y voluntad para proseguir la tarea no falta. Tras más de 600 entradas, aún restan infinidad de facetas que nos descubren siempre algo nuevo de las relaciones que mantenemos en sociedad, y, sobre todo, experiencias que compartir a través de este Lienzo, que ha recibido más de 20.000 visitas en sus tres años de existencia. Pero para que exista un diálogo, es imprescindible la participación de los seguidores que nos acompañan. Si ellos, sin ustedes, esta iniciativa carecería de sentido. A todos, pues, mis más sinceras gracias.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Chuzos de otoño

El otoño, con su climatología adversa, ha sido puntual este año y se ha acompañado de  negros nubarrones desde los que han llovido chuzos sobre una tierra nunca preparada para soportarlos. No sólo ha causado importantes inundaciones en el sur del país, con el resultado de cinco personas fallecidas, sino que los destrozos afectan a los bienes materiales en los que descansa el bienestar de la población.

Son chuzos que amenazan a una deuda que sigue deparando la desconfianza del mercado y nos mantiene al borde del rescate, con todo lo que ello implica. Ya se ha estimado que la banca española requerirá ayudas por valor de más de 50 mil millones de euros que procederán del primer préstamo que Bruselas concederá como adelanto a un rescate aún mayor de toda la economía nacional.

Una economía que, a pesar de todos los “ajustes” acometidos, sigue sin generar una actividad que proporcione recursos. Ni la subida del IVA, ni las modificaciones del IRPF ni la creación de nuevos impuestos logran aumentar significativamente los ingresos del Estado, quien se ve obligado a equilibrar las cuentas haciendo recaer el grueso de los recortes en las partidas del gasto (servicios sociales) para cumplir con el objetivo del 4,5% de déficit del PIB acordado con Bruselas. Eso traslada nuevos sacrificios a los ciudadanos y mayores esfuerzos que los empobrecen aún más, como si fueran los culpables de una crisis de la que en realidad son víctimas.

Eso sí, se perdonarán impuestos a ese negocio de tanto futuro como es Eurovegas (exenciones en el IBI y el IAE), tal como demandaba su patrocinador, el magnate Sheldon Adelson, además de adaptar algunas leyes (prohibición de juego a menores, prohibición de fumar en espacios públicos cerrados, etc.) que posibiliten la corrupción de nuestro modelo de sociedad para satisfacer los intereses lucrativos de un casino. Dicen que es para generar trabajo, pero yo le recomendaría a un hijo que no lo buscase allí. Esta falta de respeto a las leyes y los derechos laborales, como exigen las patronales, están consiguiendo que el trabajador quede desamparado y al socaire de la voluntad empresarial, sólo atenta a sus beneficios e indiferente a la dignidad de las personas.

De ahí que no sea de extrañar el creciente malestar de la población, harta de afrentas y golpes a lo que garantiza su dignidad, ganarse el sustento gracias a un trabajo, y por la nula sensibilidad de unos representantes políticos que están más pendientes de las poltronas que de las demandas de la gente. Los nubarrones de otoño anuncian más movilizaciones, además de la del pasado 25 de septiembre que tanto bochorno causó al pretender “rodear el Congreso” y acabar a hostias hasta con los usuarios del Metro. Para el Gobierno, los provocadores eran los manifestantes que querían simbolizar el rechazo a unos políticos ajenos al sentir ciudadano, no los “compañeros” de paisano infiltrados que confundieron a los propios policías. Como conclusión que circula por las redes: o los violentos eran los infiltrados o la manifestación era pacífica. Si no, no se entiende que la policía golpee a un “compañero” infiltrado. Una actuación “represora” ejemplar, en opinión de quienes mandan las fuerzas del desorden.

Me imagino que afinarán el procedimiento porque el movimiento Occupy prepara una “cacerolada global” a escala global para el próximo día 13 de octubre, en la que participarán Madrid y Barcelona, en principio, con la intención de hacer que el ruido de “la frustración y el malestar” de la gente sea “difícil de ignorar”. Además, los mineros también trabajan en nuevas movilizaciones si el ministerio de Industria, en la Comisión de Seguimiento, no presenta un proyecto de mantenimiento de la producción y cumple con el Plan de la Minería. También los estudiantes, a través de su Sindicato, tienen prevista la organización de una huelga en contra de los recortes y en defensa de la enseñanza pública. Y la Sanidad anuncia continuar con las acciones de protesta y las manifestaciones a favor de los servicios públicos.

Es decir, que si vuelve haber inundaciones este otoño es por negligencia del Gobierno, porque las nubes amenazan chuzos con meridiana claridad. Habrá que dejar los puros para cuando escampe.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Llueve en Sevilla

El otoño, según el calendario, dio comienzo hace tres días, pero hasta hoy la estación no presentó sus credenciales con una lluvia generosa que limpia los restos de un verano al que vencen enormes nubes grises. La bendita agua baña una tierra sedienta y saca brillo a las hojas polvorientas de los árboles, cuyas ramas parecen inquietas de emoción por el insólito bautismo, meciéndose al compás del viento. El sol desaparece tras el cielo encapotado, dejando una luz tenue que invita al recogimiento y la reflexión en el refugio de la intimidad. Los charcos invaden las aceras y anegan las calles para que los automóviles se salpiquen en su deambular rodado. Junto a paraguas e impermeables, la gente rescata las mangas largas y las rebecas con las que guarecerse en cafeterías humeantes de bebidas calientes y colmadas de conversaciones. Por fin el otoño asoma su rostro este año para disfrute de quienes aguardamos impacientes su llegada. Hoy llueve en Sevilla.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Recesión, secesión, represión

Tres días distraído de la actualidad y ésta acumula tal cantidad de sucesos que más bien parece que ha transcurrido medio año, al menos. Intentaremos hacer un resumen sucinto de unos hechos que cabría describirlos mediante un verbo que caracterizaría a cada uno de ellos.

Recesión es aún la tónica de la economía española a pesar de llevar diez meses en el poder el partido que aseguraba saber enfrentarse a la crisis. Las medidas que ha adoptado en este tiempo han consistido fundamentalmente en hacer recaer los recortes del gasto en las clases trabajadoras, a las que también ha suprimido derechos laborales y sociales a través del mayor abuso del decreto-ley jamás cometido en democracia. El empobrecimiento de la población y el retroceso en libertades es el resultado de una política gubernamental que se ha mostrado inútil frente a la parálisis de la actividad económica hasta la fecha. Y Rajoy sigue dudando si solicitar el segundo rescate como demanda Bruselas para aliviar el castigo a que nos somete el mercado. Mientras, se va a Naciones Unidas para tener que desdecirse de sus reproches sobre la Alianza de Civilizaciones que impulsó Zapatero y reclamar la enésima apertura de un diálogo con Londres sobre el contencioso de Gibraltar.

Dimisión sorprendente, por inesperada, de la lideresa madrileña, Esperanza Aguirre, entre pucheritos y lágrimas, convocando con urgencia a los medios para comunicar que abandonaba la presidencia de la Comunidad de Madrid y dejando un mar de especulaciones sobre las causas de tan insospechada decisión. Crítica con su propio partido desde posiciones aún más conservadoras -como no estar de acuerdo con la excarcelación del etarra Bolinaga-, y cierta indisciplina con políticas de su propio partido en el Gobierno -como prometer “alterar” leyes con tal de que se construya el macrocomplejo de juego en Alcorcón-, la auparon a liderar el desencanto de un sector de los populares y las simpatías de unos medios afines. Asumía un liberalismo “a su manera” que el propio Vargas Llosa glosó en un artículo hagiográfico que es impropio de una personalidad culta, aunque sesgada por la ideología. Habrá que esperar a que Mariano Rajoy sea arrollado por los enanos que le crecen para determinar el alcance de este pasito atrás de la lideresa y la dirección del impulso que toma.

Rebelión de sectores sociales cada día más amplios contra un Gobierno que no para no sólo de poner las cosas más difíciles a los ciudadanos, sino de estar aprovechando la  crisis para imponer un modelo de sociedad conforme a su ideología y sus intereses. Hasta las asociaciones judiciales se sienten acosadas por lo que consideran un “ataque brutal” del Gobierno a la Judicatura, debido a una reforma de la Ley del Poder Judicial que creen vulnera la separación de poderes. Ellos se suman a los profesores, sanitarios, mineros y demás colectivos de trabajadores que ven ultrajados sus derechos por las acciones de un Gobierno que reduce el poder adquisitivo de las masas proletarias, a las que hace pagar la crisis, mientras perdona y ayuda a los bancos y amnistía a los defraudadores fiscales. Luego, si la población explota por tanto atropello y pretende hacérselo saber a los que en teoría son sus representantes en el Congreso de los Diputados, el Gobierno, como hizo con los estudiantes valencianos, vierte acusaciones contra los manifestaciones de querer “acabar con la democracia representativa” y los compara con el Golpe de Tejero, reprimiéndolos con una dureza extrema que deja 23 detenidos y 32 heridos.

Represión que se reitera, una vez más, cuando el Gobierno trata de impedir el ejercicio del derecho de manifestación de los ciudadanos, un estilo policial que está caracterizando al mandato de Mariano Rajoy en el Ejecutivo. Amparándose en una conveniente interpretación de la ley, el Ministerio del Interior aplica con rigor las medidas disuasorias y represoras de las fuerzas de orden público contra expresiones pacíficas, aunque multitudinarias, de colectivos que muestran su hartazgo y malestar con la acción del Gobierno. Es preocupante esta política gubernamental y la desafiante actitud de los Delegados del Gobierno cuando justifican lo que es injustificable: tratar como delincuentes a los ciudadanos que están disconformes con un Gobierno que no solo no cumple con las promesas, sino que castiga a los que osan protestar.

Y secesión como penúltimo exponente de lo que es capaz de generar este Gobierno errático y arbitrario. Cataluña emprende el camino a la autodeterminación y abandona la vía autonomista tras el portazo del Gobierno a la petición de un pacto fiscal que diera satisfacción a las necesidades de financiación de aquella comunidad. Se trata de un envite mucho más sutil y peligroso que el presentado en su día por el exlehendakari vasco, Ibarretxe, ya que enfila la salida secesionista por cauces pacíficos, previa elecciones anticipadas y posible consulta soberanista, que no provocan el rechazo de la población, como la vía violenta de ETA y de la izquierda aberchale.

Y todo esto, entre otros asuntos no menos enjundiosos –como la petición de rescate que hará Andalucía por 4.900 millones de euros, el anuncio de Obama de que impedirá a Irán dotarse de armas nucleares o el descubrimiento de un manuscrito que hace referencia al matrimonio de Jesús- en sólo tres días de ausencia. Ante la frenética dinámica de los acontecimientos, prometo no despistarme más