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domingo, 30 de septiembre de 2018

9 años de Lienzo

Lienzo de Babel cumple hoy 9 años de existencia, 9 años de comentarios y reflexiones, de plantear más preguntas que respuestas, albergar más incertidumbres que certezas y de compartir el desasosiego que produce el hecho de vivir intentando comprender -y comprendernos- sin alcanzar nunca conocer completamente nada, ni tan siquiera ser capaces de explicar o explicarnos absolutamente nada de manera satisfactoria o, cuando menos, convincente. Tal vez esa sea la razón de la longevidad de esta bitácora: la persistencia de la duda, la incredulidad y la insatisfacción en esta búsqueda compartida de alguna razón en lo que existe y nos afecta, en lo que hacen o para lo que sirven las instituciones y en lo que hacemos y nos comportamos como personas.

Seguimos buscando respuestas porque constantemente surgen nuevas preguntas o perduran, simplemente, las antiguas interrogaciones. Seguimos, a pesar del esfuerzo, instalados en el desasosiego y la incertidumbre, lo que nos da motivos para continuar explorando la verdad y la razón de cuanto sucede e interesa, aunque no estemos capacitados para ello y se nos resistan. Y seguimos comprometidos en compartirlo todo con ustedes, con nuestros escasos pero fieles seguidores, con esos babilonios anónimos y silentes que rastrean estas páginas. A todos les damos las gracias por la confianza y la atención que nos prestan, pero especialmente por la paciencia que derrochan en soportar nuestras impertinencias. Una gratitud sincera porque los lectores y nuestros seguidores son la auténtica razón de la persistencia de este blog tan poco convencional. Gracias.

viernes, 10 de marzo de 2017

Mediocridad de corta y pega

El triunfo de los mediocres
A veces, muchas veces más de lo que sospechamos, damos pábulo a todo tipo de bulos que, como resultan coherentes con lo que pensamos, asumimos sin más y propalamos sin menos escrúpulos. Es lo que ha pasado con un escrito atribuido a Forges. Porque estamos convencidos de que nuestro país es una escombrera en la que mandan los mediocres sin un ápice de vergüenza, capaces de vender a su madre y de sisar en la caja de caudales públicos para aparentar lo que no están dotados para ser –ricos, guapos e inteligentes poseedores de todas las claves-, rápidamente aplaudimos libelos que son plagios que ruedan dando tumbos, demostrando con ello que participamos de la misma mediocridad que cuestionamos en los otros, en el resto del país. Es la mediocridad del corta y pega, en la que nos creemos con una habilidad que solo uno posee en exclusiva, y del que hacen uso hasta rectores de universidad. Y, claro, resulta lo que al final resulta: convertimos en viral cualquier tontería, fruto de nuestra incapacidad para ser originales y elucubrar nuestras propias opiniones. Lo peor es que, muchas más veces de lo deseado por la honestidad y la ética, ni siquiera reconocemos nuestras faltas y hasta ocultamos conscientemente la burda trampa. Ese es el verdadero triunfo de los mediocres que se pasan de listos. No llegan a la altura de la punta del lápiz de Forges.


viernes, 30 de septiembre de 2016

Séptimo aniversario

Este blog cumple hoy siete años y continúa con las mismas incertidumbres que motivaron su creación, se ve inmerso en los mismos desasosiegos que la realidad produce a cualquier observador preocupado por cuanto acontece y por las perspectivas de futuro que mal se vislumbran en el horizonte. Lienzo de Babel sigue haciéndose más preguntas y hallando menos respuestas, detecta más interrogantes que certezas en el mundo, sin importar el ámbito del que se trate: personal, local, nacional o internacional. Desde el primer al último post ha procurado reflejar el acontecer de la vida desde la parcelita insignificante de su autor con la única intención de compartir inquietudes. De eso hace ya siete años. Y, por lo que se ve, parece que hay cuerda para rato porque la vida no deja de ser una incógnita que sorprende cada vez que se la mira con intención comprensiva o inquisitiva. Tal vez en eso consista vivir: en buscar respuestas y hallar más preguntas. Pero lo mejor de todo ello son esos amigos que participan de estas preocupaciones y de las reflexiones que suscitan. A cuantos nos siguen, directamente o a través de Facebook, les expresamos nuestro más sincero agradecimiento. Todos esos babilonios invisibles son los que posibilitan la continuidad de esta aventura. Y, así, desde hace siete años. Gracias.


miércoles, 30 de septiembre de 2015

Seis años de Lienzo

Este blog cumple seis años de existencia. Más que el empecinamiento de su autor, son los lectores y seguidores quienes tienen el empeño de mantenerlo vivo y cumpliendo años. A todos ellos, pues, el agradecimiento más sincero por tantas muestras de fidelidad y paciencia al seguir una bitácora heterogénea e informal como ésta, que se niega a encasillarse en una temática y encumbrarse de sofisticada tecnología con la que alardear de recursos: prefiere basarse en la palabra para abordar los asuntos varios de la actualidad y las impresiones subjetivas que suscitan en quien los comenta. De esta manera, lleva seis años envejeciendo con un número estable de seguidores y lectores que a diario rastrean esta página perdida en la red, cual babilonios invisibles, mostrando curiosidad –a veces, interés- ante los más de 200 post que anualmente se publican en ella. Si esa supervivencia tiene algún mérito, ha de atribuirse fundamentalmente a quienes la hacen posible: a usted, a todos ustedes, amigos virtuales de Lienzo de Babel, que nos brindan su apoyo. Les expresamos nuestra felicitación por estos seis años de anónima convivencia y les testimoniamos nuestra gratitud por estar ahí. Les prometemos seguir intentando satisfacer vuestras expectativas, al menos, otro año más. Gracias.


 

miércoles, 15 de julio de 2015

15 días no son nada

Pero dan para mucho. Sirven para descansar, romper con la rutina, alejarse del fragor de lo cotidiano y reponer fuerzas con las que afrontar otro curso. 15 días dan, si te lo propones, para alimentar la ilusión de nuevos proyectos y retornar, quizás tan agotado como antes, pero luciendo la camisa blanca de la esperanza para batallar con los problemas y los obstáculos del camino, ese que recorremos en solitario y el que hacemos colectivamente en sociedad. 15 días de vacaciones son pocos y son muchos, depende de cómo se consuman, convirtiéndolos en un suspiro o una eternidad. En cualquier caso, constituyen una interrupción momentánea y necesaria, tanto para quien esto escribe como para quien lo lee. Por tal razón, Lienzo de Babel ruega paciencia y comprensión: este blog y, sobre todo, su autor no pueden sustraerse de las costumbres y toman vacaciones. Breves y oportunas. Serán sólo 15 días. A buen seguro, muchos lectores y seguidores lo agradecerán. Otros, nos echarán de menos. A todos, un aviso: dentro de 15 días volvemos. No es una amenaza, sino una promesa. ¡Buen y placentero verano para unos y otros! ¡Hasta pronto!


jueves, 1 de enero de 2015

Utopías para 2015


Aun sucumbiendo a la sensiblería, este blog aspira a que 2015 sea un año de esperanza para los olvidados y perjudicados por un sistema económico y social que prioriza la rentabilidad económica frente a la satisfacción de las necesidades perentorias de las personas, y que unas migajas de esa supuesta recuperación sirva para atender las demandas de los ciudadanos a tener derecho a una educación y una sanidad como palancas básicas que contrarrestan las desigualdades de origen. Que un nuevo mundo de justicia y equidad, donde florezca la ilustración y la solidaridad, sea posible entre los seres humanos. Ojalá estos deseos se conviertan en realidad y no engrosen las utopías de la razón.

martes, 23 de diciembre de 2014

Felicitación a los lectores


Este blog se suma a la costumbre, no por tópica menos aceptada, de saludar a sus lectores y seguidores con ocasión de unas fiestas de Navidad y Año Nuevo que tantas satisfacciones deparan, sobre todo, a los mercaderes de felicidad y profesionales de la hipocresía. Que el paso de los años, que es lo que en realidad celebramos, confiera sentido crítico y racionalidad a nuestras ideas y conductas, liberándonos de ataduras y supersticiones. Es nuestro deseo más ferviente para todos, siempre.

martes, 30 de septiembre de 2014

El quinquenio de Lienzo

Coronar el quinto aniversario de un blog no deja de ser un hecho de cierto relieve, minúsculo si queréis. Es relevante por su pertinaz permanencia, su obsesiva continuidad, a pesar de las dificultades, propias y ajenas, y de la escasa repercusión de la iniciativa para lo acostumbrado en el ciberespacio, en el que cualquier mensaje de 14 caracteres puede suscitar decenas de miles de reacciones y réplicas. Pero cinco años consecutivos de Lienzo de Babel causan satisfacción y, a qué negarlo, una mijita de orgullo. Hoy celebramos el primer quinquenio de este blog, algo así como la plena madurez en la vida de una bitácora en Internet, donde continuamente surgen y se consumen empresas parecidas, la mayoría de ellas con un fulgor esplendoroso, pero momentáneo.

Se ha alcanzado en cinco años una relativa estabilidad en la elaboración del blog, con la publicación de alrededor 200 entradas al año, y en sus contenidos, que abarcan desde la política nacional e internacional, los microrrelatos literarios y las reseñas variopintas (libros, discos, películas, etc.), además de algunas divagaciones extemporáneas sobre lo divino y lo humano. Lienzo de Babel se consolida, por tanto, al cabo de estos años, como un mosaico de sugerencias o reacciones provocadas por un mundo complejo visto con los ojos de la incredulidad y el alma en continuo desasosiego, ya que no le gusta lo que contempla y no entiende lo que pasa.

Se consolida también el número de seguidores, apenas una docena, y el de lectores, esos babilonios anónimos que rastrean sus páginas, en torno a 8.000 al año durante la última época. Estos datos denotan la madurez de una iniciativa que no renuncia a su original pretensión: ser ventana al espacio virtual desde la que ofrecer las opiniones de un testigo de su tiempo y un náufrago balanceado a la deriva por las impetuosas olas de los acontecimientos, aunque su voz quede ensordecida por el estrépito de lo que lo zarandea.

Todo ello unido a los inevitables imponderables de la torpeza. El dominio del blog fue sustraído, en legítima subasta, ante la impericia de quien no supo ni pudo renovarlo a tiempo por avatares concatenados. Por tal motivo, esta página estuvo perdida durante algunas semanas, para desesperación de su autor, quien temía verse ahogado definitivamente. Gracias a la destreza de dos amigos desprendidos (es de agradecidos mostrar público reconocimiento: Pablo Poó y Juan Pablo Bellido) que supieron rescatarlo, Lienzo de Babel ha podido resucitar desde el puntocom personalizado en el que se alojaba hasta el inaugural blogspot al que ahora vuelve, no sin daños en su difusión que se intentan restañar. Todo un reto para seguir en la brecha.

Y justo eso es lo que prometemos: continuar la tarea de compartir impresiones, intercambiar puntos de vista, mejor si son diversos, y participar en el esfuerzo humano por encontrar alguna razón a lo que nos une y separa en este hogar redondo, azul y violento llamado Tierra y que tanto desasosiego y extrañeza nos genera. Lienzo de Babel mantendrá abierto el canal de la comunicación en tanto en cuanto el diálogo sea posible, es decir, mientras los babilonios invisibles lo posibiliten con su grata presencia y los seguidores lo subrayen con su apoyo expreso. A todos ellos, pues, muchas gracias por estos cinco años inolvidables y estimulantes.

martes, 6 de mayo de 2014

Seguimos en la brecha

Hubo un tropiezo, un serio contratiempo para quien se siente perdido y vulnerable con las nuevas tecnologías. Este sitio sufrió un problema con el dominio y ha estado algunas semanas naufragando por esos océanos virtuales de las ondas hertzianas, sin rumbo, sin nadie al timón, al pairo de los servidores. Ante la imposibilidad de rescatarlo, se buscó una nueva nave que pudiera continuar la travesía. Se construyó una réplica de la antigua y se lanzo al mar inmenso de Internet con la loca idea de no darlo todo por perdido. Pero los buenos amigos aparecen en los malos momentos y son los que te socorren cuando tiras la toalla. Embarcado en la tabla de salvación de Lienzo de Babel Digital, alguien avizoró al auténtico Lienzo de Babel y fue tras él. Logró capturarlo y devolverlo a su legítimo creador en un acto de suprema generosidad y hermosa camaradería. Gracias a ellos, a esos desprendidos compañeros que se apiadan de tu ineptitud e ignorancia, podemos continuar este viaje insólito pero apasionante. Sin dudarlo, desde la réplica se mudó toda la carga de post al blog original, ya felizmente recuperado. Gracias a Juan Pablo Bellido y Pablo Poó reiniciamos la ruta acompañados de los fieles y pacientes seguidores. Con semejante apoyo, podemos al fin confirmar que seguimos en la brecha, no sin antes rogar que perdonen las molestias.